miércoles, 23 de junio de 2010

Ayer mi corazón se suicidó, se dio cuenta de que las tiritas no servían, de que las cicatrices aun dolían, de que poco a poco por tu culpa moría. Sentada en la cama escuché su dulce agonía y en un susurro eterno oi como de tí, se despedía.

4 comentarios:

  1. Bf, que triste, cuida el corazon y no vuelvas a acercarle a la persona que lo mató.
    Un muak :)

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  2. Lamentablemente cierto, en ocasiones de la vida, hay que despedirse de ciertas personas para avanzar y no caer.

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  3. lo adoroooooooooooooooo :) llega al corazón!

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