martes, 23 de noviembre de 2010

Eres como un puto cáncer.
Un cáncer en el corazón, aunque tú carezcas de esto. Un cáncer que va reconcomiendome poco a poco y debilitándome, destruyéndome y matándome.
Un cáncer que acabará conmigo.
Pero me da igual. Porque no eres un cáncer maligno del todo. También puedes ser benigno. Y si me pongo a pensar en las cosas que hemos pasado tú y yo a lo largo de este año y medio, quiero que te acerques más hasta que me mates.
Pese a esto, te odio de todas formas. Por cómo te estás comportando.
Te has vuelto maligno ahora para mí, puto cáncer, mientras te vuelves benigno para ella...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Anoche, sin venir a cuentas, me paré a pensar en la temperatura de mi cuerpo y en la del tuyo. En la temperatura que formaríamos juntos.
Pensé que después de hacer el amor enredaríamos los pies y, juntos, nos fundiríamos en un sinfín de temperaturas, ardientes y heladas, llenas de amor y de pasión...



Y que amanezcas con la marca de mi carmín en la cara...



Me gustaría
callarte...
CON UN BESO.

sábado, 6 de noviembre de 2010

- ¿Qué me dices si te digo que no creo en el amor?
- Te digo que eres tonta, porque el amor existe.
- ¿Por qué estás tan seguro? ¿Lo has visto alguna vez?
- Claro que sí. Lo leo en tus ojos cuando le miras a la cara, lo noto en tus brazos cuando estás cerca de él. Lo veo en tu sonrisa cuando te dice que se alegra de verte, lo siento en tu forma de andar cuando caminas para verle. Y cuando él te mira, veo como tratas de ocultarlo para que no se dé cuenta de que le quieres, noto como intentas no moverte para evitar abrazarle, leo en tu sonrisa la mentira y siento como aprietas los labios para que no se te escape un “te quiero”. Sin embargo, te ocultas detrás del “no creo” porque piensas que es valiente resistirse a la verdad. Pero ¿sabes? eso es cobarde, es cobarde esconderse detrás de dos palabras. Lo valiente es decir “te quiero” y tener valor para escuchar un “yo no”.