jueves, 28 de abril de 2011





Por muy mal que se pongan las cosas, por muy mal día que tengas, por muy torcido que te salga todo...

NO TE PREOCUPES. Ese es el límite.

A partir de ahí todo saldrá a pedir de boca, puesto que ya es imposible que vaya a peor.

Así que levanta la cabeza, sécate las lágrimas, guíñale un ojo al espejo y sal a la calle a disfrutar.

Y sonríe.

Pero sonríe con la boca bien abierta, y libérate de todo el daño que sientes, porque no merece la pena seguir sufriendo.


2 comentarios:

  1. Dioooos que jamon! Cuanta razon tienes!Teamo churri (L

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  2. Fijate que has conseguido animarme!!
    Me encantan tus entradas :) Un besazo reina.

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