skip to main |
skip to sidebar
Cosas que me encantan:
Que me roben una sonrisa, una de esas sonrisas que tardanun rato en desaparecer de tu rostro,de las que muestran felicidad.Esa sonrisa tímida que siempre diriges a esos conocidos ''desconocidos''que saben como robártela,con un simple hola o con saludarte..o con una charla de un par de segundos.
Cuando miro de noche en el fondooscuro del cielolas estrellas temblar,como ardientespupilas de fuego,me parece posible a donde brillansubir en un vuelo,y anegarme en su luz, y con ellasen lumbre encendidofundirme en un beso.
Llévame a los bares más oscuros, vamos a fumarnos la ciudad.
Recuerda siempre abrigar tu pecho, para conservar ese aliento cálido, ese corazón de fuego. No olvides el sentimiento verdadero.No te olvides nunca de vivir.
Eres como un puto cáncer.Un cáncer en el corazón, aunque tú carezcas de esto. Un cáncer que va reconcomiendome poco a poco y debilitándome, destruyéndome y matándome.Un cáncer que acabará conmigo.Pero me da igual. Porque no eres un cáncer maligno del todo. También puedes ser benigno. Y si me pongo a pensar en las cosas que hemos pasado tú y yo a lo largo de este año y medio, quiero que te acerques más hasta que me mates.Pese a esto, te odio de todas formas. Por cómo te estás comportando. Te has vuelto maligno ahora para mí, puto cáncer, mientras te vuelves benigno para ella...
Anoche, sin venir a cuentas, me paré a pensar en la temperatura de mi cuerpo y en la del tuyo. En la temperatura que formaríamos juntos.Pensé que después de hacer el amor enredaríamos los pies y, juntos, nos fundiríamos en un sinfín de temperaturas, ardientes y heladas, llenas de amor y de pasión...Y que amanezcas con la marca de mi carmín en la cara...

Me gustaría
callarte...
CON UN BESO.
- ¿Qué me dices si te digo que no creo en el amor? - Te digo que eres tonta, porque el amor existe. - ¿Por qué estás tan seguro? ¿Lo has visto alguna vez? - Claro que sí. Lo leo en tus ojos cuando le miras a la cara, lo noto en tus brazos cuando estás cerca de él. Lo veo en tu sonrisa cuando te dice que se alegra de verte, lo siento en tu forma de andar cuando caminas para verle. Y cuando él te mira, veo como tratas de ocultarlo para que no se dé cuenta de que le quieres, noto como intentas no moverte para evitar abrazarle, leo en tu sonrisa la mentira y siento como aprietas los labios para que no se te escape un “te quiero”. Sin embargo, te ocultas detrás del “no creo” porque piensas que es valiente resistirse a la verdad. Pero ¿sabes? eso es cobarde, es cobarde esconderse detrás de dos palabras. Lo valiente es decir “te quiero” y tener valor para escuchar un “yo no”.